Todas las verdades sobre el antiaging
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Todas las verdades sobre el antiaging


Qué es el antiaging

Los tratamientos de rejuvenecimiento facial, también conocidos como técnicas antiaging, son sin duda uno de los mayores avances médico-estéticos y un método eficaz para eliminar arrugas y dar vitalidad a la piel mediante microinyecciones. En Niuno Clinic somos conscientes de que muchas personas siguen mostrando rechazo a estos tratamientos por dos razones principales: el miedo al dolor o a sufrir un cambio drástico en su expresión facial, según explica nuestra doctora Laura Segura Pujolar. Por eso desde Niuno Clinic queremos explicar por qué esos temores son infundados y en qué consisten las diferentes técnicas que ofrecemos en nuestro centro.

Hidratación y textura de la piel

En primer lugar, podemos dividir los tratamientos antiaging en dos tipologías: los demantenimiento, nutrición e hidratación y los de remodelación o relleno. Dentro de la primera categoría encontramos la mesoterapia facial y la bioestimulación con plasma. La mesoterapia facial consiste en la aplicación de pequeños pinchazos localizados hidratantes y nutritivos que aportan tono y vitalidad a la piel. Son “muy cortos y llevaderos, y con un resultado mínimamente invasivo”, explica el doctor. Dependiendo del grado de hidratación de la piel, es recomendable realizar primero “un tratamiento de choque, de tres a cinco sesiones, una de ellas cada mes, y después solo una o dos sesiones al año”.

La bioestimulación con plasma es muy similar, pero incorpora extractos de plasma sanguíneo del propio paciente con factores de crecimiento. Estimula “la formación de colágeno, el recambio celular y el rejuvenecimiento”, y suele realizarse una sesión cada seis meses.

 

Remodelación y rellenos

En lo referente a los tratamientos de remodelación o relleno tenemos la toxina botulímica(también conocida por el nombre comercial de bótox) y los tratamientos para el tercio medio e inferior de la cara, que son el ácido hialurónico e hidroxiapatita cálcica. La toxina botulímica se infiltra de forma local, para reducir patas de gallo, arrugas frontales o del entrecejo, y produce una pequeña parálisis parcial de la musculatura de la expresión. “Es una dosis mínima y con control médico, por lo que en el 90% de los casos no afecta a la expresión facial, solo a los movimientos máximos y muy exagerados; a la expresión normal, no”, afirma la Dra. Segura. Queremos saber si el tópico de los famosos paralizados por la toxina botulímica es real: “En esos ejemplos públicos se ha creado un mito, probablemente en casi la totalidad de los casos no se hayan tratado con toxina, sino que son operaciones de cirugía”, añade. Y es que, como en el resto de tratamientos, su efecto es totalmente reversible y debe aplicarse una sesión cada 5 o 6 meses.

En las técnicas específicas para el tercio medio e inferior de la cara, el ácido hialurónico es más fluido y se utiliza para las arrugas más finas y menos marcadas, mientras el radiesse es más denso y se infiltra para remodelaciones más estructurales de la cara, en casos más visibles. En el caso del ácido hialurónico debe repetirse el tratamiento cada 4 o 6 meses, y en el del radiesse la frecuencia es menor, de entre 9 y 12 meses.

Fuera miedos, fuera temores

Es importante tener claro que, en todos los casos, los tratamientos se realizan con derivados sintéticos de productos naturales, que no producen ningún tipo de reacción alérgica ni tóxica. “Son muy poco invasivos y se aplican muy rápido, cada sesión solo dura entre 15 y 30 minutos”, asegura el doctor, que destaca que las secuelas justo después de recibir el tratamiento son mínimas: “En algunos casos puede haber pequeñísimos hematomas o irritaciones, que desaparecen”.

En cuanto al miedo a un cambio drástico, la Doctora Segura rompe el mito: “Eso no se produce, ya que estamos hablando de tratamientos progresivos, que se pueden aplicar poco a poco y en las cantidades que consideremos”. Además, son “totalmente reabsorbibles”, es decir, que el propio organismo los va asimilando, de ahí que son técnicas reversibles y que deben aplicarse cada cierto tiempo.

Por último, el precio de estos tratamientos no es elevado; entre 80-90 y 400 euros por sesión, según el tipo de técnica empleada. El más asequible es la mesoterapia convencional, y el más caro la bioestimulación con plasma, debido a la tecnología empleada. En todos ellos, NIUNO cuenta con la mayor garantía de seguridad, además de su sello exclusivo. “Contamos con la máxima calidad en todos los tratamientos y una atención personalizada que hace que nos adaptemos a cada caso individual, además de los mejores productos y una aparatología de primera línea tecnológica”, afirma la Doctora Laura Segura Pujolar.


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