Ejercicio y cáncer

Relación entre ejercicio y cáncer

Los beneficios del ejercicio han sido bien documentados para varios tipos de cáncer, en lo que se refiere a áreas como cansancio y funcionamiento físico, los cuales ejercen una influencia directa en la calidad de vida. Si bien la supervivencia es la medida definitiva de los resultados, la importancia de mejorar la calidad de vida ha crecido de manera exponencial si se tiene en cuenta que en España hay aproximadamente 100.000 supervivientes de cáncer al año, y esta cifra va en aumento.

Las evidencias que vinculan la actividad física con una mejor calidad de vida en las personas que están en tratamiento y en las que ya lo han finalizado son increíblemente sólidas. En general, se ha observado que los pacientes pueden hacer más de lo que originalmente se pensaba, aun cuando estén recibiendo quimio o radioterapia.

Hasta una modesta cantidad de ejercicio, como una caminata corta, trae sus beneficios, y podemos ver mejorías en comparación con la alternativa de no realizar ninguna actividad física.

Objetivos de un programa de ejercicios:

  • Mejorar y prevenir los efectos negativos sobre el sistema cardiovascular.
  • Mejorar la composición corporal, manteniendo la masa muscular.
  • Mantener un mejor estado de ánimo, reduciendo la incidencia de casos de depresión y ansiedad, contribuyendo a mejorar la calidad de vida.
  • Reducir la incidencia de nauseas y vómitos.
  • Contribuir a mantener el tratamiento oncológico hasta su finalización al reducir los efectos secundarios y mantener el estado de ánimo y vital de los pacientes.
  • Mejorar la fuerza y flexibilidad.
  • Mejorar la autoimagen.
  • Mejorar la función inmunológica.
  • A largo plazo, mejorar la expectativa de vida y reducir la incidencia de enfermedades crónicas en estos pacientes.

BENEFICIOS DEL PILATES

Determinadas disciplinas deportivas pueden tener un impacto demasiado alto en el organismo de aquellos que sufren de fatiga y debilidad muscular como efecto secundario. Pilates es una opción viable para los pacientes con cáncer, ya que es de bajo impacto y las características de los ejercicios se pueden modificar fácilmente para adaptarse a las necesidades y capacidades del paciente.

Pilates puede ser una poderosa ayuda a personas con cáncer en cualquier fase del tratamiento, sintiendo desde las primeras sesiones de ejercicio una ligera sensación de bienestar. Los pacientes que actualmente reciben quimioterapia pueden experimentar un impulso de energía, puede ayudar a los pacientes a sentirse más fuertes, tienen una mejor circulación, y por lo menos puede ayudar a aliviar el estrés del tratamiento y la recuperación.